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¿Qué son las muselinas y para qué sirven?

Una muselina es un artículo de tela muy delgada, ligera y transpirable, confeccionada con una trama muy abierta y con una textura similar a la de las gasas. La mayoría están hechas de algodón o de bambú, pero también existen muselinas de tejido sintéticos, lana, viscosa y otros materiales.

Al rastrear el origen de las muselinas llegamos hasta Mosul, una ciudad del norte de Irak. Cuando los comerciantes venecianos las llevaron hasta Europa, los franceses comenzaron a referirse a estas como mousselines. De este término, se desprende la palabra que da nombre a la tela en nuestro idioma.

Las mujeres con bebés recién nacidos y niños pequeños hallarán lo útil que es la muselina en muchas situaciones distintas, como veremos más adelante. Pero primero hablaremos del principal uso que se hace de esta tela: el arrullo.

¿Que es el arrullo?

Arrullar a un recién nacido es una de las experiencias más enternecedoras e inolvidables que una madre puede tener, una técnica a la que recurren las progenitoras de todo el mundo desde hace siglos.

La ciencia ha demostrado cuál es el significado de arrullo. Durante su desarrollo dentro del vientre materno, el bebé no dispone de mucho espacio. El nacimiento lo expone a un entorno completamente nuevo, en el que no hay nada que lo envuelva y limite su movilidad. Al arrullarlo, lo ayudas a regresar a la etapa de su vida en la que se sentía seguro y protegido.

Como hacer un arrullo de bebe

La suavidad de la muselina la convierte en el artículo ideal para arrullar a tu bebé. Si lo haces de la manera correcta, no tardará en tranquilizarse y quedarse profundamente dormido. A continuación, te mostramos los cuatro pasos para hacer un arrullo:

  1. Toma dos esquinas opuestas de la muselina y júntalas entre sí para formar una figura triangular. Coloca a tu bebé boca arriba, en el centro del triángulo, asegurándote de que sus hombros estén sobre el pliegue de la tela.
  2. Mirando al bebé de frente, coge la muselina por la esquina izquierda, e introdúcela por debajo de su espalda, cuidando de dejar su brazo izquierdo al descubierto.
  3. Pasa la esquina inferior en el doblez de la parte superior, a la altura del pecho del niño.
  4. Después de colocar el brazo izquierdo del bebé en su costado, coge la esquina izquierda del triángulo, crúzala por encima del bebé y métela por debajo de su espalda.

Para que sirven las muselinas

Como mencionamos antes, son muchas las utilidades de las muselinas. A continuación, consideraremos seis alternativas distintas.

Absorber líquidos

Al tratarse de un material muy absorbente, puedes usarla como babero cuando el bebé está comiendo o colocarla en tu hombro o regazo para no sufrir accidentes en caso de que regurgite después de alimentarse.

En la temporada de calor, puedes situarla entre tu brazo y la cabeza de tu pequeño para absorber el sudor de ambos. Incluso es posible emplearla como una suave toalla con la que secar a tu bebé después del baño sin preocuparte por irritar su piel.

Proteger superficies y hacerlas más confortables

Algunas sillas de carritos, tronas, hamaquitas, cunas y asientos del coche están hechas de un material que no resulta muy confortable para los recién nacidos, especialmente en los meses más cálidos. Tender una muselina en el sitio donde sentarás o acostarás al bebé aumentará su nivel de comodidad. Además, impedirás que las superficies se manchen.

Abrigar a tu bebé

Si la temperatura baja al caer la tarde o te preocupa que el aire acondicionado del coche pueda resfriar a tu pequeño, siempre puedes recurrir a la muselina para taparlo. Como se trata de una tela muy delgada, te recomendamos doblarla para aumentar su grosor y, con ello, mejorar su capacidad de brindar calor.

Crear sombra

Cuando tu bebé viaja en coche, los rayos del sol que entran por la ventana lo pueden deslumbrar. Para impedirlo, solo tienes que cubrir el cristal con la muselina. También agradecerás contar con una muselina para darle sombra a tu bebé mientras lo paseas en el carrito o silla de paseo. Dobla la muselina por la mitad una o dos veces y sujétala con unas pinzas, de manera que formes una especie de parasol. Solo ten cuidado de dejar uno o ambos lados descubiertos, a fin de permitir el paso del aire.

Calmar al bebé cuando no estés con él

La muselina puede hacer la función de un doudou, es decir, el objeto favorito de tu bebé, aquel por el que siente un fuerte apego.

Si utilizas la misma tela para arrullarlo, taparlo, acostarlo y portarlo, con el tiempo la relacionará con tu presencia. Así, estar en contacto con la muselina le permitirá sentirse tranquilo cuando tengas que ausentarte o cuando el recién nacido duerma fuera del hogar.

Como ves, la versatilidad de las muselinas es sorprendente, puedes llevarlas en tu bolso a donde vayas y son muy fáciles de lavar. Además, viene en diferentes tamaños, diseños y colores. ¿Quieres comprar una muselina para bebe? Nuestro catálogo viene con una gran variedad de modelos.



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